Antes de empezar a jugar
Asmeriel no es un juego de mesa corriente en el que despliegas el tablero y repartes las cartas. Aquí cada jugador debe tener delante su teléfono móvil durante toda la partida. Sobre la mesa se colocará un proyector. Jugad, por tanto, cerca de un enchufe y con los teléfonos cargados. Recomendamos jugar en una penumbra suave (de modo que el texto de las cartas siga siendo legible), en un entorno sin elementos que os distraigan alrededor. Y no dudéis en reforzar la atmósfera con velas u otra decoración.
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Instalad la app de Asmeriel en vuestros teléfonos
Designad a uno de vosotros (idealmente al del teléfono más caro) como anfitrión. Él crea la partida y elige y configura el modo de juego que queréis jugar. Todo se ajusta en el lobby de la partida, al que pueden unirse los demás jugadores, normalmente mediante una clave de acceso que el anfitrión comunica al resto. Así quedan conectados vuestros teléfonos. En el lobby elegís el modo de juego, los personajes y otras reglas y restricciones del modo de juego o la campaña seleccionados. En el lobby también se puede cargar una partida guardada y continuar tras una sesión interrumpida.
Antes de la primera partida, el anfitrión debería además calibrar el proyector de juego. La pantalla de su dispositivo le guiará por el proceso. -
Instalad el proyector y el tablero
Fijad bien a la mesa el brazo-soporte del proyector siguiendo las instrucciones incluidas, atornillad el proyector y colocadlo a unos 50 cm por encima de la mesa. Debajo, situad el tablero de proyección blanco. Encended el proyector y, con su mando, ajustad la superficie de proyección de modo que la imagen proyectada coincida exactamente con las marcas del tablero. Aseguraos de que la imagen esté nítida con la rueda de enfoque del proyector. Iniciad la app de Asmeriel preinstalada. El anfitrión se conecta después de forma inalámbrica al proyector por Wi-Fi siguiendo las instrucciones que aparecen en pantalla.
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Elige a tu héroe
¿Warrior, Hunter, Mage o Rogue? Coge su miniatura y su mazo de cartas. En cuanto te unas como jugador al lobby del anfitrión, tendrás que elegir personaje y emparejarlo con tu dispositivo — tan sencillo como colocarlo sobre la superficie de juego en la posición donde estás sentado. Así reservas tu personaje y estableces dónde te sientas en la mesa.
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Preparad vuestro mazo de juego
El mazo inicial ya viene preparado en la cajita de tu héroe. Pero si no es vuestra primera partida, hay que montar el mazo según las reglas del escenario (por ejemplo, añadiendo las cartas compradas en la partida anterior). El escenario siempre os recordará qué cartas necesitáis en el mazo. Después baraja tu mazo, colócalo sobre la mesa y ya podéis empezar.
Una batalla vista con tus propios ojos
El tutorial básico os guía por la instalación, la puesta en marcha y los fundamentos del juego. De la mesa vacía a la primera sangre. Para empezar no necesitáis las reglas avanzadas. El juego enseña de forma interactiva y va añadiendo mecánicas poco a poco, así que nunca os veréis desbordados de información. A los jugadores nuevos les recomendamos empezar por el escenario introductorio / tutorial (incluso si en vuestro grupo ya juega alguien con experiencia).
Los cuatro pilares
Asmeriel se sostiene sobre cuatro pilares. Domínalos y el reino empezará a susurrar tu nombre.
Las cartas definen tu estrategia y tus opciones
Cada acción — un golpe o un hechizo — es una carta en tu mano. Las cartas dicen qué puedes hacer. Puedes, por ejemplo, atacar, moverte, curar, apoyar a tus aliados o incluso alterar el entorno del mapa.
Las miniaturas marcan la posición y los objetivos de la acción
Tus miniaturas de personaje no solo indican dónde estás en el mapa: con ellas también controlas el entorno de juego. Las usas para dar órdenes — dónde atacar o dónde colocarte.
La app lleva el estado del juego, de los personajes y de los enemigos
Cuando se produce un enfrentamiento, la app resuelve todos los cálculos por vosotros. En cierto modo, estáis jugando a un videojuego de sobremesa. Fichas de daño, marcadores de estado y demás no os hacen falta en absoluto. Concentraos en jugar, no en contar y resolver.
El tiempo es oro... digo, maná
El juego es una mezcla de juego por turnos y en tiempo real. A menudo te obliga a pensar y actuar deprisa — y a cometer errores. Te mantiene alerta y en tensión. Sin embargo, el tiempo se detiene en cada ronda, así que puedes planificar en parte tus acciones con antelación, tomar aliento y leer las cartas con calma. Pero en cuanto el tiempo corre, ¡actuad rápido! Aunque no siempre sale todo según el plan...
Anatomía de una carta
Cada personaje tiene un conjunto y unas combinaciones de cartas únicos. La estructura básica, sin embargo, es la misma en todas las cartas.
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Coste de recurso
Lo que te cuesta jugar la acción. Los héroes pagan con energía (Rogue, Hunter), con maná (Mage) o con furia (Warrior). Sin recurso suficiente, la carta no se puede jugar.
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Acción
La descripción de la carta muestra con claridad qué ocurre cuando la jugáis. Podéis atacar, moveros, colocar obstáculos, invocar aliados y mucho más. Y si una acción es más complicada, conviene saber que en la app se puede reproducir un vídeo de cada carta que explica su comportamiento al detalle. Así nunca tendréis que hojear un manual.
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Precio en la tienda
En algunos modos, las cartas se pueden comprar a un mercader. Este es el precio al que se puede adquirir la carta.
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Elemento
Indica de qué tipo (elemento) es la carta en cuestión. El juego permite crear combos avanzados precisamente apilando acciones, una tras otra, sobre cada enemigo. Los elementos iguales o afines aumentan el multiplicador de daño. Los demás, en cambio, lo anulan. Usar el elemento agua justo después de que tú u otro jugador hayáis usado fuego puede no ser una buena idea.
El ritmo de la batalla
Cada ronda de Asmeriel late en cuatro tiempos. Coge el ritmo y no perderás pie — rómpelo, y el reino se dará cuenta.
Preparación
Roba hasta tener 5 cartas en la mano y planifica tu estrategia. Aquí el tiempo está detenido.
Batalla
El tiempo empieza a correr. Tenéis un tiempo limitado por ronda para jugar vuestras cartas y acciones. Todos jugáis a la vez, en tiempo real, y el orden depende únicamente de vosotros y de vuestra estrategia. Los enemigos también ejecutan sus acciones durante la ronda, de forma automática, dirigidos por la IA.
Momentos de historia
Durante la partida puede ocurrir que vuestras acciones desencadenen eventos narrativos. Mientras tanto, el tiempo de juego se detiene. Podéis meditar vuestras respuestas o aprovechar para un pequeño consejo estratégico.
Fin de la ronda
En este momento termina el combate en tiempo real. Se recargan los cooldowns, se regenera el recurso de energía, se resuelven los debuffs y otras acciones. Todo ocurre automáticamente en vuestra app.
Forja tu leyenda
En la mayoría de modos de juego y escenarios, los héroes de Asmeriel evolucionan de una forma u otra. Combinando todas las mejoras se pueden crear combos imparables que multiplican el poder de tu héroe.
Experiencia
Cada misión cumplida, cada enemigo abatido y cada huida ingeniosa te enseñan algo. El héroe convierte la experiencia obtenida en niveles y puntos de experiencia con los que seguir mejorando al personaje.
Talentos
Con cada nuevo nivel eliges la especialización de tu héroe. Obtienes nuevas habilidades, mejoras ciertos tipos de acciones, etc.
Equipo
Durante la partida consigues de distintas maneras nuevo equipo: espadas, armaduras y otros objetos. Gracias a ellos, tu personaje es aún más fuerte. Algunos objetos raros te otorgan además habilidades parecidas a los talentos. Tus acciones se vuelven así mucho más potentes e interesantes.
Especializaciones
De vez en cuando, tu héroe puede elegir una de entre tres mejoras aleatorias. Es una mecánica roguelike gracias a la cual ninguna partida será igual. Las especializaciones influyen notablemente en algunas acciones. Por ejemplo, duplican el daño de fuego pero reducen el daño de agua. Aprovecha con cabeza los puntos fuertes de tu héroe.
La sabiduría de los caídos
Grabado en los muros de los muertos por los aventureros que os precedieron. Aquí van unos cuantos consejos sobre cómo jugar.
Mejor algo que nada
Durante el combate en tiempo real es importante aprovechar vuestros recursos y causar el mayor daño posible a los enemigos. El tiempo os empuja a cometer errores: no tengáis miedo de cometerlos. En la mayoría de los casos es mejor actuar, aunque no sea la decisión más óptima.
Planifica tu turno
¿Tienes una carta potente en la mano? Piensa cómo otras cartas o tus compañeros pueden multiplicar aún más su utilidad. El momento oportuno o un buen combo de elementos pueden disparar la fuerza de una carta. Eso sí, cuidado con esperar demasiado al momento perfecto.
Confía en la app
La app está para ayudaros: muestra hasta dónde alcanzan tus disparos y hasta dónde puedes llegar. Los cálculos de daño y el resto de las matemáticas, déjaselos a ella. La app no miente — si te parece que algo debería ser distinto de lo que esperabas, comprueba si conoces todas las mecánicas.
Aprovecha los elementos
Especialmente en los combates contra jefes es muy importante no romper el combo de elementos. Ayudaos entre compañeros y trabajad con el elemento activo de forma que resulte útil para todos.
¿Ayudar a los demás, o no?
En el modo cooperativo, el juego en equipo es fundamental. No temas jugarte el cuello de vez en cuando para salvar a los demás. Si juegas solo para ti, quizá rasques algunos puntos extra, pero el nivel lo perderéis con facilidad. Si juegas en equipo, la partida será más fácil, aunque puede que no ganes nada para ti. ¡Encuentra el equilibrio adecuado!
Recuerda tus bonus y tus mejoras
El juego se vuelve cada vez más difícil. No solo hay que mejorar bien a tu personaje: recuerda también qué bonus tienes activos y ajusta tu estrategia y tu mazo para exprimirlos al máximo.
Tu primera expedición te espera
El ritmo ya lo conoces. Ahora elige tu campo de batalla — o únete a la vanguardia y parte al alba.